Antes, cuando era sacerdote y predicaba la palabra…
Las mujeres que se confesaron me despojaban de la sotana
hasta dejarme desnudo, hasta hacerme blasfemar.
Ahora que las cosas no han cambiado mucho
estoy pensando seriamente quemar la sotana
y buscar otra palabra o simplemente dejar de predicar.
domingo, 26 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario