sábado, 4 de julio de 2009

Lo que digo con "El gran silencio"

Lo que digo con “El gran silencio”
Lo mismo
I.
Recibir golpes de una fría voz,
congelar el tiempo vivo,
revivir el contexto para volverlo a matar.
Vendarse los ojos y taparse los oídos
es lo mismo, lo mismo.
II.
Nada cambia cuando callo,
cuando hablo, nada.
III.
¿De qué sirve la soledad nocturna
con el estruendo sobre las pupilas?
¿Por qué el suspiro del viento oxigena
mínimamente magnas esperanzas

de dialéctica vencida? Frente a la
esfera de incertidumbre, ante nuestras
recetas caseras, ante las urnas
llenas, ante posibilidades las

voces bajo agua cristalina abortan
y las olas no llegan más allá de
las mejillas. En este tiempo el agua

sólo es agua, el viento sólo es viento entre
estructuras rígidas, extraña la
tierra sus cosechas en este tiempo.

IV.
Un minuto de silencio.



“Con sangre del norte”
“…tocando el bajo sexto y el acordeón, bailando
la polca a una persona cantando
los corridos del merito nuevo león,
con sangre del norte con machaca y mitote… ”
El gran silencio

Un minuto de silencio,
dos, tres,
toda una vida de silencio obligatorio,
de verbena, de mitote.

Rock, balada, cumbia, folklor,
audio multicultural
que llega al sur, al centro.

Humilde creación norteña,
plantada en concreto de la ciudad mexicana
más americana.

Un minuto de silencio
cuando los ruidos sociales.
Cuando el gran silencio suena todo
el estruendo, bullicio, voces, denuncia.

Canción para un O.G.T
“Mira como vez, no tienes alas
y el sol de ayer en tus entrañas,
nada al hablar no dices nada
pero tú crees que lo eres todo...”

Felipe Calderón

No me sirven de nada
las frases conmovedoras,
maquilladas cifras,
descaradas risas nerviosas,
el apretón de mano con el premio Nobel,
fotos con la ganadora del premio nacional de ciencias
o tu presencia en la inauguración de alguna exposición.

En el contenido hay un gran vacío
que no sirve, no se llena
con aparecer cada cinco minutos en spots publicitarios,
con colocar la primera piedra del escombro del futuro,
o al bromear en el noticiero nocturno.



Falta algo; las malas noticias
de esta roja realidad envuelta de amarillismo.

Ahora no.
Nada me sirve,
nada “oficial” me sirve.



Yo soy.
“Tan grande como la hormiga tan pequeño como el mar mi mirar alcanzará la eternidad... Yo soy muy sincero con mi pueblo y con mi gente, por eso yo te digo el gran silencio está presente.”
Soy viento que arrastra indistintos llantos al cielo
los convierto en firme voz de resurrección ágil
por falta de un dios. De igual forma puedo ser atroz
con el sufrimiento y dejarlo andar por el suelo.

Soy la mano que no da de comer al prójimo
ojos que degustan la infame realidad, sueño.
labios que aborrecen primeras planas, extraños
sueños que empiezan terminando con el prójimo

y acaban con la misma tónica, niego, no soy.
Soy viento violento que arroja todo,
eterno mortal que no tiene lugar,
mulato mártir moral mecanizado así soy.

Soy la bestia más domable de la especie animal,
el animal bestial más dominante,
ese no, soy lo que quieres que sea
ahora o después o nunca, pero soy el bien y el mal.
Soy refugio de voces inaudibles,
Canto lo que lloran las lamentaciones,
el encanto de canciones populares
arrastra lágrimas por calles de almas secas.

Soy canciones populares-folklor- en memoria
de ancianos olvidados, pueblos fantasma, rabia
en ladridos de perros callejeros privados
de su libertad en campos de concentración. Dos

tres, cuatro; canto cuando cuento, cuento cuando hablo,
hablo cuando cuento y lloro cuando es necesario.
contar el llanto del fondo, ¿cuándo es necesario?
si el río ríe cuando canto lloro cuento hablo.



El canto de la serpiente “Me dijeron que querían bienestar para mi familia, pero las palabras como siempre se las lleva el viento, yo solo digo lo que pienso y lo que piensa el pueblo, llego el momento de que el pueblo piense por el pueblo... y mi familia como siempre nunca tuvo bienestar.”

Libertad, libertad
a los presos libertad.
Libertad, libertad
a los libres cárcel ya.

Las letras pueden ser pero no son.
La voz alcanza el tono más agudo,
la sociedad el tono más grave.
Pueden ser las letras pero no son.

El agua cubre cuerpos
y nadar como muertito no es un juego,
no es juego que los vivos porten armas.


No voy a hablar bonito
pero voy a disparar letras
atómicas, nucleares, revolucionarias.
No hay disparo que no alcance conciencia manipulada,
libertad que aguante dos horas
ni deslumbrantes teorías que soporten eternas realidades.



Perdido
“Mis manos están sudando, hay no mi boca se esta secando, hay no mis ojos se están cerrando, ando perdido y me ando buscando...”


No me encuentro, no me veo, no me siento
lo siento tanto, los caparazones son cielo
o tumba o la indiferencia misma.

Llamarte loco, vivir a espacio abierto,
poner candado en jaulas urbanas,
desnudarte en plena multitud y ser fantasma,
estar perdido, extraviar el tiempo, espacio, tacto.

Buscarse en el baúl del resentimiento
en arroyos de desconsuelo
en fotografías del San Gilberto.
Encontrarse en desapariciones del 71
alumbrarse con luces rojas del 2009,
absolutamente todo,
es estar perdido.


Contra reloj
“camina la gente de aquí para allá, se inundan las calles y la ciudad parecen perderse en un día triste, rompen sus deseos, arman su soledad”
Vienen los días más espesos.
Los de la espera
del retorcijón
los que desesperan.
Se derrite la luna,
congelado el sol no hace daño, pero falta.
Pero faltan espacios para la soledad
para el silencio, para vagabundear,
falta multitud para la soledad
y soledad para las multitudes.
Vienen los ríos más secos
deshabitadas las casas,
hundidos los árboles
y los cuerpos, los cuerpos…
El tiempo asesino viene
y los cuerpos no existen y no son sino materia.
¿Dónde estoy cuando me necesito?

Decadencia.
“Todos prefieren la violencia porque nadie
sabe amar…hermanos mexicanos allá en el sur, se cubren la cara y descubren la verdad, poniendo el ejemplo para que sepas tú, que
sólo luchando te pueden escuchar y te pueden respetar”
Crisis

Cae la noche, cae el sol,
cae lo que tumban y no lo que tiene que caer.
Cada cual con su cada quien
cada día, cada luna,
cada féretro sobre cada cuerpo,
voz, imagen, estética.

Pesa, se opaca todo
cuando el resplandor sale de cámaras
y llega tres metros a la redonda.

Cae la multitud rendida,
granadas, bombas, ráfagas,
guerras disfrazadas; sin armas.
Un fraude millonario pesa menos
que un cuerpo lleno de tinta, orejas expandidas.

Vale lo que el mercado quiere.
Valores que valen nada.
En el presente de hace varias décadas
no hay valor social frente al mercado.






Círculo de amor.
...Y quiero que todo el mundo se entere que para mi existen fronteras y que me muevo para donde
quiera, por que hay algunas personas que no me conocen y me ven y piensan y dicen y siempre creen que, que sólo soy un pobre perdedor...”
No hay golpe que te doble ante mis ojos
sonrisa que acabe ante mi presencia.
No hay resistencia alguna ante caricias
tuyas, palabras que no hablen tus ojos.

Es bueno cualquier momento para ambos
cualquier lugar, el desierto no cambia
las porciones recibidas ¿sequía?
No hay sequía que anule sentimientos

tuyos. No acabarás de trazar nunca
el círculo, no se borrarán huellas
que dibujas en caminos que yo sigo.

Hoy te regalo letras, poesía; única
forma de pago para las estrellas
que de antaño enciendes y sigo y sigo.

La Huixteca en voz de Óscar Chávez
Pilón de lujo
“Yo andaba buscando la muerte…”
o ella me estaba siguiendo,
no recuerdo, no quiero recordarlo,
ella es un alma en pena,
yo era un espejo, ahí, en el suelo.
“…cuando me encontré contigo…”
encontré un gran pasadizo,
una sociedad infantil,
inundadas de canicas,
trompos y yoyos nuestras calles.
“…de ahí tengo el corazón…”
las letras, el silencio.
De ahí el viento que se escurre,
los labios que se mojan,
la lengua que se seca.
“…en dos mitades partido”
con los poros bien abiertos
y la tierra sobre mis pies,
estoy bien plantado, estoy
con tu rocío creciendo.

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